lunes, 24 de junio de 2013

El Detonador

Hola buenas tardes,

Aquí os traemos este interesante artículo que hemos conocido gracias a Letras de Encuentro y que pertenece a Literautas*, tenéis el enlace en cada uno y el artículo a continuación, aunque os recomendamos visitar su blog ya que esta realmente bien:

* Leer el artículo en Literautas, AQUÍ.


El incidente detonador es el primer punto de giro que crea caos donde antes había orden, es el punto de no retorno, el botón que pone en marcha el conflicto y la acción. Resumiendo: se trata de ese algo que ocurre para que tengamos una historia que contar. Para comprenderlo mejor, veamos algunos ejemplos:

Ejemplos


El mago de Oz: el incidente detonador es el tornado que transporta a Dorothy de Kansas a Oz.
Casablanca: ocurre cuando Ugarte decide darle el sobre con los visados a Rick.
Star Wars: Darth Vader ataca a la nave de la Princesa Leia.
En este último caso (el de Star Wars) el incidente detonador tiene lugar antes de que empiece la película. Esto también ocurre en muchas historias de detectives como las de Sherlock Holmes, por ejemplo, ya que el incidente detonador (que puede ser un robo o un asesinato) suele tener lugar antes de que la historia comience a contarse.

Cuándo debe ocurrir


Como hemos visto en los ejemplos anteriores, el incidente detonador no tiene una posición fija. En algunos casos puede suceder antes de que la historia comience; en otros tiene lugar más adelante. Primero se establece una presentación de los personajes y su universo.
¿Cuál de estas opciones es mejor? Depende de la historia. En algunas será más interesante entrar directamente en situación para que el lector (o espectador) se quede enganchado desde el comienzo; en otras es mejor que le permitamos entrar en situación antes, para que se identifique con el protagonista y pueda comprender mejor la importancia del incidente detonador.
En cualquier caso, siempre debería tener lugar antes de que termine el primer cuarto de la historia o nos encontraríamos ante una introducción demasiado larga que podría aburrir a los lectores.

Cómo saber si es un buen incidente detonador



Esta puede parecer la pregunta del millón, pero no lo es tanto, ya que existen una serie de puntos que nos podemos plantear para saber si estamos ante un incidente detonador que merece la pena o no:
Cambio. El incidente detonador ha de poner en marcha las cosas, modificar algo en la vida de los personajes y hacerlo de forma decisiva (no hay vuelta atrás).
Conflicto. El incidente detonador ha de crear algún conflicto para los personajes.
Acción. O reacción mejor dicho. El incidente detonador es un suceso que tiene consecuencias y, por tanto, ha de provocar acción, poner en marcha las cosas, como os comentaba más arriba.
Supense. Como consecuencia de los puntos anteriores, el incidente detonador crearásuspense, intriga y preguntas en la cabeza del lector que provocarán que siga leyendo.
Y hasta aquí esta entrada sobre el incidente detonador. ¿Qué os ha parecido? Y, sobre todo,una curiosidad: ¿soléis empezar la historia por el incidente detonador? ¿Es lo primero que se os ocurre o lo buscáis una vez habéis creado otras partes del relato?

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Si no hay conflicto, no hay historia.

“Lo importante es el conflicto”. Ésta es una de las primeras frases que recuerdo de las primeras clases de escritura a las que asistí hace ya muchos años y, desde entonces, la he vuelto a escuchar y a leer cientos de veces. ¿Pero qué es el conflicto exactamente?

Según el diccionario, un conflicto es un problema, un combate, un enfrentamiento, una lucha… ¿Esto quiere decir que para contar una historia tenemos que enfrentar a nuestros personajes en una batalla campal? No, en absoluto. El conflicto en la ficción literaria, aunque puede mostrarse como tal batalla (hay miles de historias basadas en batallas, guerras y enfrentamientos), es mucho más. El conflicto es lo que conduce la trama, lo que nos ayuda a empatizar con los personajes, lo que nos invita a seguir leyendo ante la intriga de cómo se resolverá finalmente. El conflicto da vida y profundidad a nuestra historia.
Ahora que hemos acordado ya la importancia del conflicto para una historia, vamos a profundizar un poco más en el tema. En el post de hoy hablaremos sobre los tipos de conflictos que existen en una historia. Además, en los próximos días publicaré una segunda parte analizando cómo podemos introducir el conflicto de forma natural en nuestros textos.

Personaje contra personaje


Es el conflicto más básico de un personaje (o varios personajes) contra su fuerza antagonista. Sus objetivos son opuestos y luchan (muchas veces físicamente) para conseguirlos. Este conflicto puede plantearse de dos formas:
Personaje/s protagonista/s (con el que empatizamos) contra personaje/s antagonista/s (es decir: los buenos contra los malos) o protagonista/s contra protagonista/s (no hay buenos ni malos, cada quien tiene sus motivos y el lector empatiza con personajes de ambos bandos). Las dos opciones son válidas. Dependiendo de la historia puede interesarnos más una, o la otra.

El personaje contra la sociedad


El protagonista o protagonistas se rebelan contra las normas establecidas. La sociedad es el antagonista en este caso, pero para ayudarnos a establecer un conflicto más evidente, podemos usar un personaje o grupo de personajes para representar a esa sociedad y concretar sus valores y motivos.
Ana Karenina, de Tolstói, es un personaje que se debate entre las férreas convenciones sociales de la época y sus sentimientos. Muchas veces durante la novela, la sociedad la representan personajes reales, amistades de los protagonistas.

El personaje contra lo sobrehumano


Ya puede ser contra los dioses, las fuerzas de la naturaleza, vampiros, fantasmas, demonios, el azar, el destino o las circunstancias de la vida… Ésta es una lucha a partes desiguales, un conflicto que parte con una clara desventaja hacia el protagonista, pero que nos mantiene en vilo precisamente por su dificultad. Ansiamos que lo consiga porque una victoria por su parte es una victoria para todos nosotros.

El personaje contra las máquinas


Un conflicto muy usado en el género de la ciencia ficción, del ser humano en batalla contra las máquinas que él mismo creó y que finalmente se rebelan. Este conflicto lo encontramos, por ejemplo, en la película Blade Runner
En la serie Battlestar Galactica, que empieza con un conflicto de humanos vs. máquinas. Sin embargo, a medida que avanzan los capítulos, esas máquinas se “humanizan” y se convierten en personajes principales, llevando la historia a un conflicto de personaje vs. personaje que la hace mucho más interesante.

El personaje contra sí mismo


Por último, quiero hablaros del que considero uno de los más importantes, pues al margen de cualquier otro conflicto en la historia, casi siempre deberíamos incorporar un conflicto de un personaje contra sí mismo. Esto no quiere decir que todos los personajes tengan que debatirse siempre entre grandes dilemas existenciales. Un personaje puede encontrarse en conflicto consigo mismo por asuntos más cotidianos o triviales, como elegir entre telefonear o no telefonear a un amigo para contarle que su pareja le está engañando.
Estas pequeñas batallas personales que todos llevamos dentro dan una nueva dimensión al personaje y a la historia, convirtiéndolos en algo más real y, por supuesto, más interesante.
En la lucha entre Darth Vader y Luke Skywalker en El retorno del Jedi hay un primer conflicto obvio de personaje contra personaje, dos fuerzas antagonistas liándose a a espadazos láser. Pero la escena funciona y nos mantiene enganchados no tanto por esta batalla como por los conflictos internos de cada uno de ellos. ¿Será capaz Luke de no dejarse llevar por el odio?¿Podrá Darth Vader traicionar al emperador para salvar a su propio hijo? Eso es lo que se cuece realmente en la escena. Son los conflictos internos los que dan peso al enfrentamiento físico entre ambos personajes.


El conflicto es el detonante de toda trama y sin él, no hay historia. Dicho así, puede imponer respeto, pero lo cierto es que no es tan complicado como parece, así que vamos a ello. Aunque antes de empezar voy a proponeros un texto bastante sencillo pero que me servirá de ayuda para ilustrar los puntos que desarrollaré luego:
Imaginemos a un hombre (llamémosle Lucas) que sale del gimnasio y echa a correr hacia el coche con la bolsa de deporte sobre la cabeza para protegerse de la lluvia. Cuando llega al coche y está a punto de abrir la puerta, se detiene porque ve a Laura, la novia de su mejor amigo, besando a otro hombre en la acera contraria. La chica lleva unas gafas de sol, pero la reconoce igualmente.
El hombre se queda unos instantes bajo la lluvia sin acabar de creérselo, observando la escena. La pareja entra en una cafetería y Lucas se mete en el coche, pero no lo arranca, sino que se queda allí sentado con el teléfono en la mano. En la pantalla se ve el nombre de su amigo y su foto junto al símbolo de llamada. Lucas está a punto de marcarlo varias veces pero se detiene antes de hacerlo.
Un rato después, Lucas guarda el teléfono, baja del coche, cruza la calle sin importarle la lluvia y entra en la cafetería. Laura está sentada en una mesa con su acompañante y charlan animados. Lucas se acerca y se sienta frente a la chica, que lo mira desde detrás de las gafas de sol que no se ha quitado todavía y le pregunta “¿Tú qué haces aquí?”. Lucas ignora su pregunta, la mira con desprecio y le dice: “¿Con éste también ha sido un lapsus o eso sólo lo fui yo?”.
Y ahora sí, vamos con los aspectos a tener en cuenta para introducir el conflicto en una historia:

1. Usa todos los que puedas


Aunque éste podría ser el lema de Laura, la novia del amigo de Lucas, en realidad hablo de conflictos. En una buena historia (especialmente una historia larga, como una novela o un largometraje) el conflicto está por todas partes. Además del conflicto principal, puedes añadir otros para crear sub-tramas, conflictos internos en cada personaje, etcétera.
En el ejemplo que puse antes, el primer conflicto aparece cuando Lucas ve a la novia de su amigo con otro tipo. Esto provoca un conflicto en el personaje, que tiene que decidir si contárselo o no a su amigo. Además, al final de todo aparece un nuevo conflicto: en el pasado, Laura ya engañó a su novio con el propio Lucas, y es posible que parte del debate interno del hombre tenga que ver también con los celos. Como véis, si hay varios conflictos, la historia se vuelve más jugosa.

2. Usa la acción


El lema que siempre debe tener presente un escritor de “si puedes mostrarlo, no lo cuentes” también funciona para el conflicto. Todo lo que se pueda narrar a través de los hechos, de la acción, provocará una experiencia más intensa en el lector.
En el caso del ejemplo, cuando Lucas está sentado en el coche, podría haber dicho que “Lucas se debatía internamente entre llamar a su amigo y contárselo o enfrentarse directamente a Laura“. Sin embargo, opté por sentar a Lucas mirando el teléfono con el número de su amigo en la pantalla para que sea la acción la que nos cuente lo que pasa dentro de la cabeza del personaje.

3. Usa los diálogos


Nada hay más aburrido que dos personas hablando por hablar, así que cuando introduzcas un diálogo en una historia es mejor que sirva para algo. El diálogo puede usarse para aportar información, para dar a conocer a los personajes, para hacer evolucionar la trama… pero también para introducir conflictos. Es una gran herramienta que con un par de frases nos puede ayudar a decir mucho.
En el diálogo del ejemplo, Laura no saluda a Lucas, sino que le pregunta secamente “¿Tú qué haces aquí?“, dejando entrever cierta hostilidad que puede deberse tanto a la relación previa entre ellos como al verse sorprendida con otro hombre. Además, con la respuesta de Lucas nos enteramos de esa relación anterior y podemos intuir que el hombre guarda cierto resentimiento al respecto.

4. Usa los elementos externos


Hay determinados elementos externos que pueden ayudarnos a reforzar un conflicto. Por ejemplo, la lluvia intensa de la que Lucas se protege al principio ya no le importa luego cuando descubre a Laura, lo que recalca un poco más la importancia emocional que tiene para él lo que acaba de ver.

5. Usa los símbolos


Algunos símbolos, como una herida, un color o un escenario (unas ruinas, por ejemplo) inciden remarcan ideas o conflictos. Las cicatrices externas de un personaje suelen ser un reflejo de una cicatriz interna o, lo que es lo mismo, de un conflicto interno. La cojera del famoso Doctor House era el símbolo de sus traumas y problemas psicológicos.
En el caso del texto de antes, las gafas de sol de Laura podrían ser interpretadas como un símbolo también, ya que funcionan como una máscara, la pantalla que ella usa para protegerse y esconder su verdadera identidad.

6. Usa los flash-backs


A veces no queda queda más remedio que mostrar una escena del pasado para explicar un conflicto. En el texto de Lucas no he usado ninguno, pero no tenemos más que pensar en la película Casablanca: la relación entre los protagonistas es complicada, pero el espectador no comprende la dimensión real de la misma hasta que se le muestra a través de un flash-back lo que ocurrió entre ellos años atrás.

7. Úsalo pronto


Aunque tengas muchos conflictos para ir soltando durante toda la historia y mantener así la atención del lector, no tardes demasiado en empezar a introducirlos. En el texto de Lucas, por ejemplo, el primer conflicto aparece en la segunda frase. Si en lugar de esto, me hubiese demorado explicando cómo Lucas sale del gimnasio, saluda a un conocido, se detiene a mirar la intensa lluvia, se lamenta por no haber cogido un paraguas…, puede que para entonces hubiese perdido ya la atención de varios lectores.
Aunque no es necesario que todos los conflictos se introduzcan tan pronto, sí es cierto que no deberíamos retrasar el primero más allá de las primeras 5 páginas en una novela (o 5 minutos, si se trata de un guión).

8. Termina lo que empiezas


Todo conflicto debe tener una introducción (planteamiento de la situación), un desarrollo (el conflicto evoluciona con la trama), un momento álgido (el conflicto llega a su apogeo) y una resolución (una de las dos fuerzas enfrentadas vence a la otra). Si el lector se va a quedar enganchado durante decenas o centenares de páginas porque desea saber cómo se resolverá un conflicto, es mejor que lo resuelvas o se sentirá defraudado.

Enlaces Literautas:

Sin Conflicto no hay historia 1 .- Aquí
Sin Conflicto no hay historia 2 .- Aquí

Esperamos os sea de utilidad.


Saludos,

EL STAFF


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