miércoles, 8 de mayo de 2013

Reparto de porcentajes

Hola buenos días,

El otor día compartimos esta entrada del blog Mariana Eguaras y queríamos compartirlo también aquí ya que consideramos interesante que la tengáis también en el blog, aunque a veces, el tema de los porcentajes puede variar según se estipule por contrato con algunas editoriales:

Os dejamos el artículo de Mariana:

Reparto de porcentajes en la edición de un libro impreso


En la entrada anterior de este blog hacía referencia a los actores y procesos que intervienen en la producción de un libro impreso. A raíz de un comentario de Mateo Sánchez en ese post he decidido escribir éste y plasmar los porcentajes que cada actor o proceso “se lleva” del precio de venta al público (PVP) del libro impreso. Aunque es un tema ampliamente tratado en otros artículos y entradas de diferentes blogs,  comentarlo nuevamente —creo— no está de más. Y, asimismo, porque coincido con lo expuesto por el editor Juan Triviño en su libro ¡Quiero publicar un libro!: "es importante que todo aquel que se aventura a escribir sea consciente de la inversión asumida por una editorial cuando esta decide publicar una obra". Hay que informar para que se valore el trabajo que hay detrás de la edición y publicación de un libro.

Para aquellos que lean estas líneas y no estén al tanto de lo que significa dentro del sector editorial la frase “el X% del PVP del libro”, valga la aclaración que es la porción del “pastel” que le corresponde a cada proceso que participa en la producción de una obra que se trasformará en libro, y este porcentaje está directamente relacionado con el PVP de un libro, antes de impuestos. Así, cuando se dice “al autor le corresponde el 10% del PVP del libro” si el ejemplar tiene un precio de 10,40€ en librerías, 1€ es para el autor (10,40€ - 4% de IVA = 10€ x 10% => 1€ para el autor). Lo mismo ocurre cuando se hace referencia a los demás actores de la cadena de producción.

Todos los porcentajes que le corresponden a cada una de las partes que conforma el eslabón en la cadena de producción del libro son variables, pero hay una media —punto porcentual más, punto porcentual menos— por el que se rige la industria editorial. 

Autor: 10% del PVP del libro. Entiéndase por autor al creador de un contenido, sea un escritor, un ilustrador, un fotógrafo, etc. De ese 10% del autor, a su vez, se desprende el porcentaje para el agente literario, que normalmente es del 1%; por lo que el autor se queda con el 9% del PVP del libro. El adelanto que el creador recibe al momento de firmar el contrato con la editorial se deduce del PVP del libro multiplicado por la cantidad de ejemplares que se imprimen por edición (royalties).

Editor: 30% del PVP del libro. Con este porcentaje el editor debe cubrir los costes de corrección de la obra, del diseño de la colección, del libro y de la portada; la traducción si la obra original es en otro idioma; la maquetación; las revisiones; la impresión; la promoción y prensa del libro (marketing). De este porcentaje, el editor también debe obtener beneficios para hacer rentable la empresa; primero, porque es quien apuesta y destina recursos económicos y humanos para publicar la obra de un autor y dar a conocer un determinado contenido y, segundo, porque la editorial es un negocio como cualquier otro y necesita obtener ganancias para seguir existiendo. El editor también debe hacerse cargo de los ejemplares devueltos por el distribuidor y el punto de venta, acarreando los costes de almacenamiento, los costes relativos a una eventual “segunda vida” del libro y los de incineración si se destruye la edición.(*)

Distribuidor y Punto de venta: 60% del PVP del libro. Las distribuidoras negocian con las editoriales el descuento (así se le llama en el sector) sobre el PVP del libro y luego la distribuidora lo hace con el punto de venta. Si el punto de venta es una gran superficie se descontará más porcentaje, por lo que el distribuidor se quedará con un 10%-15% y la gran superficie con un 45%-50%. Si el punto de venta es mediano o pequeño el porcentaje que le corresponde a cada uno se equipara. El distribuidor asume los costes de transporte del libro al punto de venta; de ida y de vuelta, porque el libro que no se vende vuelve al editor por medio del distribuidor, y el mantenimiento de su red comercial que presenta las novedades a las librerías. A su vez, el punto de venta asume el coste de una infraestructura donde colocar y exponer —a  veces también promocionar— los libros para la venta al público, más los recursos humanos para ejecutar la venta.

Retomando el ejemplo (simplón si los hay J) de un libro con precio de venta al público de 10,40€ el reparto —una vez restado el 4% del IVA—, es el siguiente:

Autor: 1€    —    Editor: 3€    —    Distribuidor y punto de venta: 6€

Todos y cada uno de los porcentajes descritos —que, insisto, son variables— se ven cuestionados en la cadena de producción del libro digital. Esta estructura clásica del negocio editorial que se pretende replicar en la edición digital es insostenible, tal como ha venido funcionando hasta el momento. Los motivos son muchos y van desde la cuestión de la desmaterialización del producto y su posible transformación en servicio hasta la necesidad de desintermediación y la asunción de que el entorno digital tiene mecanismos y reglas propios que no se ajustan a los utilizados por el sector editorial hasta ahora.



(*) En un comentario de la entrada anterior el escritor y editor Francisco Concepción escribía que el coste de la impresión es como mínimo del 25%-30% del PVP del libro dependiendo de la cantidad de ejemplares a imprimir, de las páginas del libro y de su calidad. Si considero este porcentaje, a mí no me cierran las cuentas, ya que el editor tendría margen nulo o negativo, y es lo que le pregunto en respuesta a su comentario. 


Saludos y hasta el próximo día,

EL STAFF

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