jueves, 11 de abril de 2013

Las Faltas más comunes:

Hola de nuevo,

Aquí estamos otra vez con una de talleres sacados del Blog de Sheyla Drymon o Azahara Vega, que reunió hace un tiempo un tutorial sobre las faltas más comunes y que hemos querido compartir con vosotros buscando que sea de utilidad y os pueda ayudar, aquí esta:

Verbos con dos participios:
Atender – atendido, atento
Despertar – despertado, despierto
Freír – freído, frito
Imprimir- impreso, impreso
Prender – prendido, preso
Proveer – proveído, provisto
Soltar- soltado, suelto
Teñir – teñido, tinto
Torcer- torcido, tuerto

Incorrecto: han publicado una ley regulando los derechos de los animales (correcto: que regula los derechos…)

Evitar el uso de gerundio de posterioridad, es decir, aquel que expresa una acción ocurrida después de la indicada en el verbo principal, aun cuando los medios de comunicación – orales y escritos – lo difunden sin restricción alguna por todo el ámbito español.


Así, es incorrecto decir:



- Se cayó de la moto rompiéndose una pierna (correcto: se cayó de la moto y se rompió…)
- Cayó un coche al pantano muriendo sus dos ocupantes (correcto: y a consecuencia de ello murieron sus dos ocupantes)

El verbo haber como auxiliar: este señor ha escrito y publicado…. El verbo auxiliar haber en formas compuestas solo puede eliminarse cuando los tiempos verbales van juntos e indican acciones relacionadas.

Este señor ha escrito y publicado varias guías de viaje.

Pero se considera poco elegante la supresión cuando entre el auxiliar y el participio se interponen otras palabras:

Este señor ha escrito varias guías de viaje y publicado algunos cuentos (preferible: este señor ha escrito varias guías de viaje y ha publicado….)

Uso unipersonal de haber y hacer:
El verbo haber funciona como unipersonal cuando no es auxiliar de formas compuestas y, por tanto, no puede llevar sujeto, es decir, un grupo nominal que concuerde con él.


Así, son incorrectas:


Habían muchas posibilidades de ganar aquel partido (correcto: había muchas posibilidades…)


Habíamos allí veinte comensales (correcto: había unos veinte comensales)

De igual modo, son incorrectas las expresiones en las que el verbo hacer, en uno impersonal, se hace concordar con el complemento directo:


Hoy hacen cinco años de aquel horrible accidente (correcto: hoy hace cinco años….)


En el verano pasado hicieron unos días muy calurosos (correcto: en el verano pasado hizo unos días…)

Deben y deber de + infinitivo:

La perífrasis deber + infinitivo significa obligación, mientras que deber de + infinitivo, probabilidad. Por eso hay que decir que:


Deben de ser las siete (probabilidad, en lugar de Deben ser las siete)


Deben cuidar a los abuelos (obligación, en lugar de deben de cuidar a los abuelos)


ADVERBIOS:

Muy caldeado
Bastante bien

No
Quizá

- Adverbios de lugar: aquí, ahí, allí, acá, allá, encima, abajo, delante, detrás
- De tiempo: hoy, ayer, mañana, ahora, entonces, antes, recientemente, constantemente
- De modo: así, bien, mal, regular, deprisa, estupendamente, fácilmente
- De cantidad: más, muy, mucho, poco, bastante, demasiado, casi, totalmente, sumamente
- De afirmación: sí, cierto, ciertamente, también, efectivamente, evidentemente
- De negación: no, nunca, jamás, tampoco
- De duda, posibilidad, o probabilidad: quizá (o quizás), acaso, tal vez, posiblemente
- De orden: primero, primeramente, últimamente
- Interrogativos, y exclamativos: dónde, adónde (de lugar), cuándo (de tiempo), cómo (de modo), cuánto (de cantidad)

Locuciones adverbiales:
La locución adverbial es la unión de dos o más palabras que equivale semántica y funcionalmente a un adverbio. Y existen locuciones adverbiales pertenecientes a las mismas clases semánticas:
Al final, al otro lado, en la cola (lugar), en un santiamén, de vez en cuando, mientras tanto (tiempo), a la chita callando, a las claras, a las mil maravillas (modo), poco más o menos (cantidad), en verdad, en efecto, sin ninguna duda (afirmación), de ninguna manera, ni por ésas, en absoluto (negación), tal vez, a lo mejor (duda)

Uso y normas de los adverbios:

1. Uso de las variantes abajo/debajo, adelante/delante, adentro/dentro, afuera/fuera

Siguen las siguientes reglas:

- Las formas con a- no pueden ir precedidas de la preposición a, pues ya la tienen como prefijo: ha ido abajo (incorrecto: ha ido abajo), Mira adelante (incorrecto: mira a adelante), Vayamos adentro (incorrecto: vayamos a adentro), Salgamos afuera (incorrecto: salgamos a afuera)

2. Adonde y donde:

Los adverbios adonde y a donde pueden emplearse indistintamente con verbos de movimiento:
La calle adonde (o a donde) vamos; la ciudad adonde (o a donde) se dirigían.

Pero con verbos que significan reposo o estado solo se emplea la forma donde:
La casa donde vivo (incorrecto: la casa adonde vivo), aquí es donde trabajo (incorrecto: aquí es adonde trabajo)

3. Adverbios –mente coordinados: amable y cortésmente, detalladamente y pausadamente.

Cuando varios adverbios en – mente van consecutivos con y, pero, o, tan o tanto como es preferible poner el sufijo solo en el último, aunque sea también correcto poner el sufijo en cada uno de ellos.

Actúa amable y cortésmente; explíquese detalladamente y pausadamente. Esta compra, tanto económica como financieramente, ha sido una ruina.

4. Evitar utilizar mayormente y mismamente. Sinónimos: mayormente ( principalmente, especialmente), mismamente (precisamente, justamente)

Tan y tanto es así que…. Las expresiones tan y tanto es así que son correctas, si bien la segunda es preferible:

Siempre se han querido como hermanos; tanto es así que siempre iban juntos de viaje.


PREPOSICIONES Y LOCUCIONES PREPOSITIVAS:
Hay preposiciones simples, locuciones prepositivas y preposiciones agrupadas:

1. Preposiciones simples. Son las siguientes: a, ante, bajo, con, contra, de desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, sobre, tras.
2. Locuciones prepositivas. Son agrupaciones de dos o más palabras que funcionan como una preposición: a base de, a causa de, a fin de, con relación a, de acuerdo con, debajo de, en lugar de, en vez de, a favor de, frente a, a fuerza de, a causa de, junto a….
3. Preposiciones agrupadas. Las preposiciones pueden agruparse sumando sus significados gramaticales: de entre las piedras, de por vida, de a dos euros, hasta con los dientes, hasta de quince años, hasta en la sopa, para desde allí, para de repente, para por la tarde, por entre la gente, por en medio, por de pronto


EMPLEO INDEBIDO DE UNA PREPOSICIÓN:

- La preposición a:

Atentar a (preferible: atentar contra)
Colaborar a algo (con alguien) (preferible: colaborar en algo con alguien)
Ingresar a un organismo (preferible: ingresar en un organismo)

- La preposición con:

Siempre iba acompañado con su perro (correcto: de/por su perro)
Se querelló con su vecino (correcto: contra su vecino)
Sus aficiones son afines con las mías (correcto: a las mías)

- La preposición contra:
Contra más duermo, más sueño tengo (correcto: cuento más duermo…)
Hoy se enfrentará el Betis contra el Sevilla (correcto: con/a el Sevilla)

- La preposición de:
El uso de la preposición de genera graves errores tanto por su empleo indebido (dequeísmo), como por su supresión cuando es necesaria (queísmo). Ello nos obliga a tratarlos más adelante.


Veamos usos incorrectos de la preposición de empleada en lugar de otras preposiciones:

Estamos impacientes (ansiosos) de ver a los nietos (correcto: ..por ver…)
Tengo mucho gusto de saludarle (correcto: ..en saludarle)
Quedó de llegar a la hora de comer (correcto: en llegar..)
Nos dijo de bocajarro (correcto: a bocajarro)

- La preposición en:

Te atenderé en unos minutos (correcto: dentro de unos minutos)
Nos veremos en la tarde (correcto: por la tarde)
Es una característica en su carácter (correcto: de su carácter)
Tengo esperanzas en que mi hijo encuentre trabajo (de que mi hijo …)

Esta a favor de algo/alguien

- La preposición para:

Te daré unas pastillas para el catarro (correcto: contra el catarro)

- La preposición por:

Ayer noche, ayer tarde (correcto: ayer por la noche, ayer por la tarde..)
Obstinarse por, empeñarse por, responsabilizarse por (correcto: obstinarse en, empeñarse en, responsabilizarse de (algo))

- La preposición sobre:
Solo hemos aprobado cinco alumnos sobre veinte (correcto: de veinte)
Los ladrones dispararon sobre la policía (correcto: a/contra la policía)
Estuvimos debatiendo sobre ese tema toda la noche (correcto: ese tema)


LOCUCIONES PREPOSITIVAS:

1. A nivel de…: solo es correcta cuando tiene el significado de “nivel” o “altura que algo alcanza”
Ciudades a nivel del mar.
Evitar el uso en: La sanidad pública a nivel de urgencias es francamente mejorable (correcto: en las urgencias)
Estos temas es mejor resolverlos a nivel de la familia ( preferible: entre/en la familia)

2. Conforme a. Tiene el significado de “con arreglo a “, por lo que no debe emplearse sin la preposición a:
En esa reunión se resolvieron todos los conflictos todos los conflictos conforme lo previsto (preferible: conforme a lo previsto)

3. De acorde con. Vulgar debe evitarse su uso. Mejor: de acuerdo con…
4. Cara a… debe evitarse, mejor, con vistas a…
5. En base a: debe sustituirse por: basándose en, en relación con, a causa de, por….


DEQUEÍSMO Y QUEÍSMO:

El dequeísmo y queísmo son usos que distorsionan el régimen verbal, por lo que deben evitarse.

1. El dequeísmo consiste en el empleo innecesario de la preposición de:

Pienso de que no dice toda la verdad (correcto: pienso que…)
Es probable de que llueva (correcto: es probable que..)
Te recuerdo de que tienes que ir al dentista (correcto: te recuerdo que…)

2. El queísmo tiene un lugar cuando se omite una preposición necesaria: de, en , etc
Me acuerdo que tenías un hermano pequeño (correcto: me acuerdo de que…)
Tengo el convencimiento que es inocente ( correcto: tengo el convencimiento de que..)
Estoy seguro que es culpable (correcto: estoy seguro de que es…)
Confío que todo esté en orden (correcto: confío en que todo….)

El modo de poder averiguar si la presencia o ausencia de la preposición es correcta es sustituir la estructura oracional introducida con que por un pronombre y observar si tiene o no sentido o el mismo significado.

Pienso eso, es probable eso, te recuerdo eso, pero nunca se diría: pienso de eso, es probable de eso, te recuerdo de eso.
Tengo el convencimiento de eso, estoy seguro de eso, confío en eso, pero no: tengo el convencimiento eso, estoy seguro eso, confío eso.


IMPROPIEDADES LÉXICAS:

Absorber (aspirar), absolver (liberar, perdonar)
Accesibles (de fácil trato o acceso), asequible (que se puede conseguir o alcanzar)
Adaptar (ajustar algo a alguna cosa), adoptar (recibir como hijo, adquirir)
Adición (añadidura, acción de añadir), adicción (hábito o afición desmedida hacia algo)
Aludir (mencionar, insinuar), eludir (evitar)
Aptitud (capacidad para desarrollar una actividad), actitud (postura del cuerpo, disposición de ánimo)
Arrogarse (apropiarse indebidamente de algo), irrogarse (causar daño, perjuicio)
Bienal (cada dos años), bianual (dos veces al año)
Bucal (relativo a la boca), vocal (relativo a la voz)
Calificar (apreciar o juzgar facultades o circunstancias de alguien), clasificar (ordenar)
Compete (verbo competer), pertenece, incumbe; compite (verbo competir) contender entre sí.
Devastado (verbo devastar, destruido), desbastado (verbo desbastar, eliminado a lo basto, pulir)
Ejemplarizar (dar ejemplos), ejemplificar (poner ejemplos)
Enjugar (cancelar una deuda, pérdidas), enjuagar (aclarar o limpiar con agua)
Especia (sustancia vegetal aromática), especie (conjunto de seres o cosas semejantes entre sí)
Espirar (exhalar, echar de sí el aire), expirar (acabar la vida, morir)
Estirpe (linaje), extirpe (arrancar)
Indolente (insensible)
Insolente (orgulloso, desvergonzado)
Inerme (desarmado, indefenso)
Inerte (inactivo, inmóvil, sin vida)
Infectar (contaminar con gérmenes)
Infestar (invadir un lugar animales o plantas)
Infringir (quebrantar la ley u órdenes)
Infligir (causar daño)
Inmunidad (exención de gravámenes, privilegio)
Impunidad (falta de castigo)
Lívido (extremadamente pálido)
Libido (deseo sexual)
Visionar (ver imágenes cinematográficas)
Visualizar (representar mediante, imaginar)


Dar problemas (ocasionar, causar, problemas)
Dar ánimos (infundir ánimos, animar)
Dar pena, gusto (causar pena, gusto)
Dar razones, argumentar (aducir, aportar, razones, argumentos)
Dar con el escondite (encontrar el escondite)
Darse con algo (golpearse con algo)
Dar lástima (inspirar lástima)
Dar en el error (incurrir en el error)
Dar golpes, puñaladas (asestar golpes, puñaladas)
Darse a la bebida (dedicarse a la bebida)

Decir un lugar, un sitio (indicar un lugar, señalar, precisar)
Decir un secreto (descubrir, revelar, manifestar)
Decir sonidos (pronunciar, articular, emitir)
Decir insultos, blasfemias (proferir, insultar, blasfemar)
Decir una historia (contar, referir, relatar, narrar)
Decir algo incorrectamente (expresar algo incorrectamente)
Decir la verdad (exponer, declarar, manifestar)
Decirle algo a alguien por sorpresa (espetarle algo a alguien)

Haber un percance (ocurrir, suceder)
Haber peligros, dificultades (acechar, aguardar, peligros)
Haber junta (celebrarse junta, reunión, función)
Haber rumores (circular, correr, difundir)
Haber razones para algo (existir razones para algo)
Haber una fiesta (celebrarse una fiesta, festejar)
Haber indicios (percibirse, detectarse indicios)
Haber un crimen, un delito (cometerse, perpetrarse, un crimen, un delito)
Haber sospechas, dudas (suscitarse, originarse, producirse)
Haber una explosión (producirse, originarse una explosión)

Hacer daño a alguien (infligir, causar, producir, ocasionar)
Hacer preguntas a alguien (formular preguntas)

Poner atención (prestar atención, atender)
Poner unas normas (fijar, establecer)
Poner unos argumentos (esgrimir, emplear)
Poner confusión (sembrar, confundir)
Poner orden (restablecer el orden, ordenar)

Tener miedo, vergüenza (experimentar miedo, vergüenza)
Tener buena salud (gozar de buena salud)
Tener dinero (disponer de dinero, de recursos económicos)
Tener obligaciones, compromisos (contraer, adquirir)
Tener una enfermedad (padecer, sufrir)
Tener una actividad (desarrollar, ejercer)


A todo esto vamos a añardirle algunas cosas más, qué aunque obvias y sabidas representan algún que otro quebradero de cabeza:

USO DE LA RAYA:


El guión largo (—) se puede usar aisladamente, o bien, como en el caso de otros signos de puntuación, para servir de signo de apertura y cierre que aísle un elemento o enunciado.
Este signo se utiliza con los fines siguientes:
a) Para encerrar aclaraciones o incisos que interrumpen el discurso. En este caso se coloca siempre un guión de apertura antes de la aclaración y otro de cierre al final.
Ejemplos:
Llevaba la fidelidad a su maestro —un buen profesor— hasta extremos insospechados.
Esperaba a Emilio —un gran amigo—. Lamentablemente, no vino.

En este uso, los guiones pueden ser sustituidos por los paréntesis e incluso por comas. La diferencia entre una u otra opción depende de cómo perciba quien escribe el grado de conexión que el inciso mantiene con el resto del enunciado.
b) Para señalar cada una de las intervenciones de un diálogo sin mencionar el nombre de la persona o personaje al que corresponde. En este caso se escribe un guión largo delante de las palabras que constituyen la intervención.
Ejemplo:
—¿Qué has hecho esta tarde?
—Nada en especial. He estado viendo la televisión un rato.

c) Para introducir o encerrar los comentarios o precisiones del narrador a las intervenciones de los personajes. Se coloca un solo guión largo delante del comentario del narrador, sin necesidad de cerrarlo con otro, cuando las palabras del personaje no continúan inmediatamente después del comentario.
Ejemplo:
—Espero que todo salga bien —dijo Azucena con gesto ilusionado.

Se escriben dos guiones, uno de apertura y otro de cierre, cuando las palabras del narrador interrumpen la intervención del personaje y esta continúa inmediatamente después.
Ejemplo:
—Lo principal es sentirse viva —añadió Pilar—. Afortunada o desafortunada, pero viva.

Tanto en un caso como en el otro, si fuese necesario poner detrás de la intervención del narrador un signo de puntuación, una coma o un punto, por ejemplo, se colocará después de sus palabras y tras el guión de cierre (si lo hubiese).
Ejemplo:
—¿Deberíamos hablar con él? —preguntó Juan—. Es el único que no lo sabe.
—Sí —respondió la secretaria—, pero no podemos decirle toda la verdad.

d) En algunas listas, como índices alfabéticos de libros o bibliografías, el guión sirve para indicar que en ese renglón se omite una palabra, ya sea un concepto antes citado o el nombre de un autor que se repite.
Ejemplos:
Verbos intransitivos
— transitivos
— irregulares
— regulares
Ortega y Gasset, J.: "España invertebrada" (1920-1922).
—: "La rebelión de las masas" (1930).
—: "Idea del teatro" (1946).
Es propiedad: www.profesorenlinea.cl - Registro Nº 188540


raya. 1. Signo de puntuación representado por un trazo horizontal (—) de mayor longitud que el correspondiente al guion (-) ( guion2 o guión), con el cual no debe confundirse. Cuando se usan dos rayas (una de apertura y otra de cierre) para introducir un inciso dentro de un período más extenso, estas se escriben pegadas a la primera y a la última palabra del período que enmarcan, y separadas por un espacio de la palabra o signo que las precede o las sigue; pero si lo que sigue a la raya de cierre es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos.

2. Usos
2.1. Para encerrar aclaraciones o incisos: Para él la fidelidadcualidad que valoraba por encima de cualquier otraera algo sagrado. Para esto pueden utilizarse también las comas ( coma2, 1.1) o los paréntesis ( paréntesis, 2a). Los incisos entre rayas suponen un aislamiento mayor con respecto al texto en el que se insertan que los que se escriben entre comas, pero menor que los que se escriben entre paréntesis. La raya de cierre en los incisos no se suprime aunque detrás de ella deba aparecer un punto o cualquier otro signo de puntuación:
Esperaba a Emilioun gran amigo. Lamentablemente, no vino.
Esperaba a Emilioun gran amigo, que, lamentablemente, no vino.
2.2. Para introducir una nueva aclaración o inciso en un texto ya encerrado entre paréntesis: Si desea más información sobre este tema (la bibliografía existenteincluso en españoles bastante extensa), deberá acudir a otras fuentes. Para intercalar algún dato o precisión en un inciso escrito entre rayas, han de usarse los paréntesis ( paréntesis, 2b): Venezuelaprimer lugar de tierra firme avistado por Colón en su tercer viaje a América (1498)tenía, por aquel entonces, unos 300 000 habitantes.
2.3. En la reproducción escrita de un diálogo, la raya precede a la intervención de cada uno de los interlocutores, sin que se mencione el nombre de estos: —¿Cuándo volverás?No tengo ni idea.¡No tardes mucho!No te preocupes. Volveré lo antes posible. Normalmente, en las novelas y otros textos de carácter narrativo, las intervenciones de cada uno de los personajes se escriben en líneas distintas. Como se ve en el ejemplo, no debe dejarse espacio de separación entre la raya y el comienzo de cada una de las intervenciones.
2.4. En textos narrativos, la raya se utiliza también para introducir o enmarcar los comentarios y precisiones del narrador a las intervenciones de los personajes. En este uso debe tenerse en cuenta lo siguiente:
a) No se escribe raya de cierre si tras el comentario del narrador no sigue hablando inmediatamente el personaje: —Espero que todo salga biendijo Azucena con gesto ilusionado. / A la mañana siguiente, Azucena se levantó nerviosa.
b) Se escriben dos rayas, una de apertura y otra de cierre, cuando las palabras del narrador interrumpen la intervención del personaje y esta continúa inmediatamente después: —Lo principal es sentirse vivaañadió Pilar. Afortunada o desafortunada, pero viva.
c) Cuando el comentario o aclaración del narrador va introducido por un verbo de habla (decir, añadir, asegurar, preguntar, exclamar, reponer, etc.), su intervención se inicia en minúscula, aunque venga precedida de un signo de puntuación que tenga valor de punto, como el signo de cierre de interrogación o de exclamación: —¡Qué le vamos a hacer!exclamó resignada doña Patro (y no pastedGraphic.pdf¡Qué le vamos a hacer!Exclamó resignada doña Patro). Si la intervención del personaje continúa tras las palabras del narrador, el signo de puntuación que corresponda al enunciado interrumpido se debe colocar tras la raya que cierra el inciso del narrador: —Está biendijo Carlos; lo haré, pero que sea la última vez que me lo pides.
d) Cuando el comentario del narrador no se introduce con un verbo de habla, las palabras del personaje deben cerrarse con punto y el inciso del narrador debe iniciarse con mayúscula: —No se moleste.Cerró la puerta y salió de mala gana. Si tras el comentario del narrador continúa el parlamento del personaje, el punto que marca el fin del inciso narrativo se escribe tras la raya de cierre: —¿Puedo irme ya?Se puso en pie con gesto decidido. No hace falta que me acompañe. Conozco el camino.
e) Si el signo de puntuación que hay que poner tras el inciso del narrador son los dos puntos, estos se escriben también tras la raya de cierre: —Anoche estuve en una fiestame confesó, y añadió: Conocí a personas muy interesantes.
2.5. Las rayas se usan también para enmarcar los comentarios del transcriptor de una cita textual: «Es imprescindibleseñaló el ministroque se refuercen los sistemas de control sanitario en las fronteras».
2.6. La raya sirve asimismo para introducir cada uno de los elementos de una relación que se escriben en líneas independientes. En este caso, debe dejarse un espacio en blanco entre la raya y el texto que sigue. A la hora de puntuar este tipo de relaciones, hay dos opciones:
a) Escribir con inicial minúscula cada uno de los conceptos, cerrando los enunciados con punto y coma, excepto el último, que se cerrará con punto:
Las funciones del lenguaje, según Jakobson, son seis:
expresiva;
fática;
conativa;
referencial;
poética;
metalingüística.
Cuando los elementos que se relacionan son simples, como ocurre en el ejemplo anterior, es posible eliminar la puntuación:
Las funciones del lenguaje, según Jakobson, son seis:
expresiva
fática
conativa
referencial
poética
metalingüística
b) Escribir con inicial mayúscula cada uno de los conceptos, cerrando los enunciados con punto, opción recomendada cuando la relación se compone de enunciados completos:
Entre los rasgos del castellano hablado en Aragón, sobresalen los siguientes:
La entonación es claramente ascendente y hay tendencia a alargar la vocal final.
Se evita el acento en posición esdrújula.
El sufijo diminutivo dominante es -ico.
Se emplea mucho la partícula pues.
La raya puede sustituirse, en estos casos, por letras con paréntesis, números u otros signos.
2.7. En listas alfabéticas, índices bibliográficos y otros repertorios, la raya al comienzo de una línea se usa para indicar que en ese renglón se omite, para no repetirlo, un elemento común ya expresado en la primera de sus menciones. También en este caso debe dejarse un espacio en blanco después de la raya:
Verbos intransitivos
irregulares
regulares
transitivos
Tras la raya de sustitución no debe escribirse el signo de puntuación que sigue, si lo hubiere, a la expresión sustituida; así, en el ejemplo siguiente, no deben escribirse tras las rayas los dos puntos que sí aparecen, en la primera mención, tras el nombre del autor:
Ortega y Gasset, J.: Artículos (1917-33).
Idea del teatro (1946).
La rebelión de las masas (1930).
2.8. La raya se usa precedida de un punto (.—) en los casos siguientes:
a) En los epígrafes internos de un libro, cuando el texto que sigue comienza en la misma línea:
Género de los sustantivos.Por el género, los sustantivos se dividen en español en femeninos y masculinos. El género neutro no existe en español. Decimos que un nombre es femenino o masculino cuando...
b) En la edición de obras teatrales, para separar el nombre de cada uno de los personajes del texto de sus intervenciones:
María.—¿Dónde vas?
Juan.—A dar una vuelta.

CUANDO DEBEMOS USAR TILDES DIACRITICAS:


¿Cuándo debemos usar estas tildes diacríticas? Los demostrativos (este, ese, aquel), ya sea en femenino (esta, esa, aquella) o plural (estos, estas, esos, esas, aquellos, aquellas): 
• Pueden ser pronombres si actúan funcionando como sustantivo: 
- Escogió este. 
- Ese vencerá. 
- Veremos tres de estas.
 • Pueden ser adjetivos si cambian al sustantivo:
 - Esos modales no son correctos.
 - El gato este siempre está maullando.
 ——————————————————-
 Estos demostrativos, da igual la función que realicen, son tónicos y no necesitan escribirse con tilde. Así, sólo debemos acentuar en un uso pronominal, en caso de que exista peligro de confusión porque el demostrativo se interprete de otra manera a la intencionada. 
Desde el año 1999, las nuevas reglas ortográficas hacen hincapié en no acentuar salvo en caso necesario. Por eso, ciertos libros antiguos, acentúan más de lo necesario. 
Ejemplos: 
- ¿Por qué vendieron aquéllos modelos de coches? (aquí “aquéllos” es el sujeto de la frase, se refiere a los coches). 
- ¿Por qué vendieron aquellos modelos de coches? (aquí se interpreta que “aquellos” son los vendedores, el sujeto no está expresado) 
- María increpó a Sara, y ésta hizo lo posible por eludirla. 
——————————————————-
 • Si es una forma del verbo estar, hay que acentuar la palabra. 
- El perro está en el jardín. 
- Cuando esté en el pueblo, os llamaré. 
——————————————————- 
• Las formas neutras de los demostrativos, o sea, palabras como esto, eso y aquello, ya que siempre funcionan como pronombres, nunca llevan tilde:
 - Eso no es verdad. 
- No comprendo esto.
 ——————————————————-
 • El punto cardinal Este, no se acentúa. 


CLASES DE ORACIONES:

Para clasificar las oraciones, tenemos los siguientes criterios:

La actitud del hablante:

Oraciones
Características
Ejemplo
enunciativas
transmiten una infórmación. Pueden ser afirmativas o negativas
No ha llegado aún
interrogativas
plantean una pregunta de forma directa o indirecta
¿estás sola?
exclamativas
expresamos con ellas emociones, sentimiento, como sorpresa, alegría, euforia...
¡he aprobado!
exhortativas
expresan un ruego, un consejo... o una orden.
ven inmediatamente.
desiderativas
Con ellas formulamos un deseo. El verbo suele estar en subjuntivo.
¡Ojalá tengas suerte!
dubitativas
expresan duda, incertidumbre.
Quizás el año que viene nos mudemos de casa


Según la estructura sintática (naturaleza del predicado):


CRITERIO
TIPO DE ORACION
Estructura del predicado
Atributivas: el predicado consta de un verbo copulativo (ser y estar mayormente) y un complemento especial: el atributo.
Predicativas: todas los demás, es decir, las que no tienen un atributo en el predicado.
Presencia o ausencia del complento directo.
Transitivas: aquéllas cuyo predicado consta de un complemento directo.
Intransitivas: aquéllas cuyo predicado no tiene un complemento directo
voz
Activas: El sujeto realiza la acción(sujeto agente).
Pasivas: el sujeo no realiza la acción, si no que la recibe (sujeto paciente).
conjugación del verbo con un pronombre.
Reflexivas: el sujeto realiza y recibe a la vez la acción del verbo, es decir, la persona sujeto y la del complemento - directo o indirecto - coinciden.
Recíprocas: la acción es realizada y recibida de manera recíproca por dos o más sujetos.
Pasiva refleja: aunque el sujeto es paciente, como en las oraciones pasivas, el verbo aparece en forma activa con el pronombre se y sólo en 3 persona.


ASIMISMO, ASÍ MISMO, A SÍ MISMO:

expresiones que se escriben de manera parecida, pero que no debemos confundir:asimismo, así mismo y a sí mismo. Voy a tratar de ofrecer una explicación práctica, que permita escribirlas correctamente sin entrar en análisis gramaticales.
Asimismo (en una sola palabra) equivale a también o además:
(1) La FAO subrayó asimismo que el alza de los precios del petróleo estimuló los precios de los cultivos agrícolas (‘La FAO subrayó además…’) [El Comercio (Ecuador), 7-11-2007]
Nótese que asimismo no lleva tilde cuando se escribe en una sola palabra.
¿Podríamos escribirlo en dos palabras con este mismo significado? Podemos, pero más bien es indicio de escasa pericia en la redacción. Como regla general, cuando tenemos la opción entre escribir junto o separado, es preferible escribir junto.
Así mismo (en dos palabras) podemos parafrasearlo por de esa misma manera:
(2) Vente así mismo, que tengo la solución (‘Vente de esa misma manera’) [Nicolás Soto: Gris de tiempo gris, acceso 19-11-2011]
Además se puede eliminar mismo sin que cambie el sentido:
(3) Vente así, que tengo la solución
A sí mismo (en tres palabras) tiene significado reflexivo, es decir, indica una acción que el sujeto realiza sobre sí mismo (en lugar de sobre otra persona o cosa):
(4) Comenzó a decirse a sí mismo que esto era una cosa muy seria [Salvador de Madariaga: El corazón de piedra verde]
En lenguaje coloquial se puede sustituir por a él mismo (pero solo en el lenguaje coloquial).
En este tercer caso, mismo puede cambiar de género para referirse, por ejemplo, a una mujer (a sí misma), lo que no es posible con las dos expresiones anteriores:
(5) Ella comenzó a decirse a sí misma que esto era una cosa muy seria
Espero que la explicación haya sido útil, pero eso ya se lo tiene que preguntar cada cual a sí mismo.

POR QUÉ, POR QUE PORQUE:

Dentro del ránking de las dudas y vacilaciones ortográficas hay una que se sitúa muy arriba: la diferencia entre por qué, porque, el porqué y por que en todas sus variantes, es decir, junto o separado, con tilde o sin ella.
Vamos a empezar con la variante en dos palabras y con tilde: por qué. Esta es una combinación de una preposición (por) y un interrogativo o, a veces, exclamativo (qué). Sirve para preguntar por la causa de algo. Su uso más frecuente y más claro lo encontramos en las oraciones interrogativas directas:
(1) ¿Por qué no te casas?
Si leemos en voz alta la oración anterior, nos daremos cuenta de que el qué es tónico. Eso explica que lleve una tilde diacrítica que lo distingue de otrosques que en la oración carecen de acento prosódico.
Por qué también se utiliza en las oraciones interrogativas indirectas, como, por ejemplo:
(2) No sé por qué no te casas
Como vemos, también aquí el interrogativo qué es tónico, lo que justifica su tilde diacrítica. En la oración anterior, podemos reconocer que nos hallamos ante una interrogativa indirecta porque tenemos la posibilidad de construir la correspondiente interrogativa directa:
(3) Hay una cosa que no sé: ¿por qué no te casas?
Si tenemos claro este primer uso, también está a nuestro alcance el segundo, es decir, junto y sin tilde: porque. En el ochenta por ciento de los casos, este no es sino la contestación a un ¿por qué?:
(4) ¿Por qué no me caso? Porque no me da la gana
En el ejemplo anterior tenemos la secuencia completa de pregunta y respuesta:¿Por qué…? Porque… Ni que decir tiene que la pregunta puede quedar sobreentendida y que nos podemos encontrar el dichoso porque sin pregunta previa, como aquí:
(5) No se casó porque no le dio la gana
Pero entonces podremos formular la pregunta correspondiente, como es fácil comprobar. Siempre que le podamos buscar un ¿por qué? a nuestroporque, querrá decir que se escribe junto y sin acento. En este uso, porque es una conjunción causal, es decir, tiene la función de introducir una oración que explica el motivo de algo.
En tercer lugar tenemos el porqué, en una palabra, con tilde y con el artículo delante. Se trata aquí de un sustantivo que procede de la lexicalización de la secuencia interrogativa que veíamos en primer lugar. Podemos parafrasearlo como el motivo. Se escribe siempre junto y acentuado y es el más fácil de reconocer gracias al artículo, que obligatoriamente lleva delante. Veamos un ejemplo:
(6) Cuando analizo el porqué de aquella ilusión óptica, hallo pronto su causa (José Ortega y Gasset: Ideas y creencias)
Como es un sustantivo a todos los efectos, podemos incluso pluralizarlo:
(7) Cuando analizo los porqués de aquella ilusión óptica, hallo pronto su causa
Es fácil cerciorarse de que, como decíamos, se puede sustituir por el sustantivomotivo:
(8) Cuando analizo el motivo de aquella ilusión óptica, hallo pronto su causa
(9) Cuando analizo los motivos de aquella ilusión óptica, hallo pronto su causa
La secuencia menos frecuente es la que se escribe en dos palabras y sin tilde: por que. La dejo para el final porque, a efectos prácticos, es la que menos dificultades nos va a plantear, ya que se presenta en pocas ocasiones. Aquí podemos tener bajo una misma forma dos estructuras sintácticas muy diferentes. En el primer caso, se trata de una preposición regida por un verbo a la que le sigue una conjunción. No se puede fundir en una palabra precisamente porque la preposición depende del verbo:
(10) El gobernador se preocupó por que el proceso electoral se desarrollara limpiamente
El verbo preocuparse rige la preposición por; preocuparse es preocuparse por algo. No es ya que el fundir la preposición con la conjunción que venga a ser como despojar al verbo de algo que le pertenece, es que si hacemos esto el significado puede modificarse radicalmente. Compara la oración (10) con esta otra:
(11) El gobernador se preocupó porque el proceso electoral se desarrollara limpiamente
Si el ejemplo (10) significaba que el gobernador puso todo su empeño en garantizar la limpieza del proceso, en (11) lo que tenemos es una conjunción causal y lo que indica es que la limpieza del proceso es causa de preocupación para el gobernador; vamos, que no tiene mucho interés en que las elecciones sean limpias. Mientras que el verbo de (10) tiene el significado de ‘ocuparse’, el de (11), en cambio, tiene el de ‘inquietarse’. Con una simple falta de ortografía le estamos dando la vuelta al significado y podemos estar calumniando a un íntegro servidor del estado (imagínate la que podemos organizar).
La preposición también puede depender de un sustantivo (12) o incluso de un adjetivo. En estos casos se mantiene la escritura en dos palabras y sin acento:
(12) Los anuncios de las compañías muestran su interés por que los colores corporativos tengan un significado simbólico (Elena Añaños y otros:Psicología y comunicación publicitaria)
La otra estructura sintáctica que se puede esconder detrás de esta grafía es la formada por la coaparición de una preposición y un pronombre relativo (13). Se trata de una forma culta y, precisamente por eso, poco frecuente. No es demasiado difícil de reconocer porque admite la inserción de un artículo, como vemos en (14):
(13) La razón por que manda el príncipe debe ser únicamente que así se lo manda Dios (Benito Jerónimo Feijoo: La política más fina)
(14) La razón por la que manda el príncipe debe ser únicamente que así se lo manda Dios
Y, por último, para terminar de volvernos locos, hay un caso que admite la grafía en dos palabras o en una, pero siempre sin acento: cuando la secuencia de marras tiene valor final, es decir, cuando indica un para qué, como en (15) y (16):
(15) Lucharé por que se sepa la verdad (= para que se sepa)
(16) Lucharé porque se sepa la verdad (= para que se sepa)
Tanto la grafía de (15) como la de (16) son correctas.

CUÁNTO - CUANTO:

Cuánto, cuánta, cuántos ycuántas se escriben con tilde diacrítica cuando tienen valor interrogativo (1, 3) o exclamativo (2, 4), ya sea en oraciones interrogativas y exclamativas directas (1, 2), ya sea en las correspondientes indirectas (3, 4):
(1) Manolito, ¿cuántos dioses hay? [Fernán Caballero: La gaviota]
(2) Y para el rico botín que has traído de las guerras, ¡cuánta sangre! [Isidora Aguirre: Retablo de Yumbel]
(3) Tiene muchos pedidos. Tampoco sé cuánto cobra [Adolfo Bioy Casares: Dormir al sol]
(4) Pues estupendo, no sabes cuánto me alegro por ti [Almudena Grandes: Malena es un nombre de tango]
Cuánto admite la sustantivación anteponiéndole un determinante. Conserva entonces su tilde:
(5) Se sabe el cuánto, pero no se sabe el cómo, ni el dónde [...] [La Nueva España, acceso: 15-1-2012]
En todos los demás casos se escribe sin tilde. Veamos algunos ejemplos:
(6) Estela [...] anotaba cuanta palabra interesante decían [Roberto Arlt: "La doble trampa mortal"] (‘anotaba todas las palabras interesantes que decían’)
(7) Y cuanta más razón tienen, más lata dan [Fernando Schwartz: La conspiración del Golfo]
(8) Allí comí, dormí y escribí durante dos años, sin más distracción que unos cuantos libros muchas veces leídos [...] [Isabel Allende: La casa de los espíritus]
Conviene advertir que no siempre nos podremos guiar aquí por el oído, a diferencia de lo que ocurre con casos análogos de tilde diacrítica como los de qué,dónde o cómo, puesto que de los casos sin tilde unos son átonos (6, 7) y otros, tónicos (8).

QUÉ - QUE:

Hay unqué interrogativo (1) o exclamativo (2) que se escribe con tilde diacrítica:
(1) ¿Qué mano oculta había urdido la horrible conspiración? [Juan Goytisolo: Paisajes después de la batalla]
(2) ¡Qué cosas se te ocurren, Tula! [Miguel de Unamuno: La tía Tula]
Podemos encontrarlo también precedido de preposición:
(3) Cariño, ¿por qué dejaste el psicoanalista? [Elvira Lindo: Tinto de verano]
(4) ¿Y para qué quería oxígeno, si estamos en el campo? [Juan José Alonso Millán: Pasarse de la raya]
(5) ¡De qué manera tan difícil hemos llegado a vivir juntos veinticinco años! [Ana Diosdado: Trescientos veintiuno, trescientos veintidós]
Este qué acentuado también aparece en oraciones interrogativas (6, 7) y exclamativas (8) indirectas:
(6) Y no sabemos qué es lo que quieren [Alejandro Dolina: El ángel gris]
(7) Se preguntaba con qué podría comerciar él para obtener a cambio un poco de la libertad que nadie le ofrecía [Belén Gopegui: Lo real]
(8) Hay que ver qué buen gusto tiene esta chica… [María Manuela Reina:Alta seducción]
Al igual que ocurre con otras palabras con valor interrogativo, qué se puede sustantivar anteponiéndole un determinante (9). Mantiene entonces su acento ortográfico. Como muestra el ejemplo (10), también algunas de las secuencias con preposición admiten este cambio de categoría:
(9) Más decidir sobre el qué, que pretender monopolizar el quién y el cómo [Joan Subirats, "Sociedad en cambio", La Vanguardia, 2-6-1995]
(10) [...] si por alma entendemos eso que siempre ha estado ahí sin que nosotros sepamos ni el porqué ni el para qué [Daniel Leyva: Una piñata llena de memoria]
La tilde de los ejemplos anteriores sirve para diferenciar los usos interrogativos y exclamativos frente a dos homógrafos átonos: el relativo que (11) y la conjunción que (12):
(11) Nunca te he hablado de estos ataques que sufro desde pequeño [Juan José Millás: Dos mujeres en Praga]
(12) Decidió que se despediría de ellos en cuanto le resultasen más favorables las circunstancias [Jesús Torbado: El peregrino]
Hay un uso del que átono en el que tropiezan muchas personas al escribir: a menudo aparece encabezando un enunciado interrogativo o exclamativo sin ser él mismo ni lo uno ni lo otro. Es lo que sucede en (13) y (14):
(13) ¿Que te has dejado las llaves en casa?
(14) ¡Que se me quema la comida!
Es muy frecuente que aquí se deslice una tilde indebidamente. En el caso de las oraciones interrogativas, al menos, podemos echar mano de un truco que nos puede sacar de apuros. Si se puede contestar a esa pregunta con un  o un no,entonces el que en cuestión no lleva tilde:
(15) —¿Que te has dejado las llaves en casa? —Sí, me las he dejado
A veces nos toparemos con pares de oraciones que, aunque sintácticamente son muy diferentes, en apariencia son iguales y en las que la presencia o ausencia de tilde puede dar lugar a contrastes de significado:
(16) No tengo qué comer
(17) No tengo que comer
La oración (16) significa ‘carezco de alimento’, mientras que la (17) se interpreta como ‘no debo comer’ o ‘no me conviene’.
El problema básico que plantea esta tilde diacrítica es que para desenvolverse entre la maraña de casos particulares son necesarios unos conocimientos de gramática que nos permitan afinar al milímetro en lo tocante a funciones y categorías. Por si fuera poco, se trata de funciones y categorías donde se dan la mano lo abstracto y lo complejo. Cada cual puede aventurarse con el análisis gramatical hasta donde le parezca seguro, pero donde dejemos de hacer pie no nos quedará más remedio que aferrarnos al oído como tabla de salvación. Las formas con tilde corresponden a palabras tónicas, mientras que las contrapartidas sin acento ortográfico son átonas. Así, ejemplos como (13) y (14) deberían ser fáciles de resolver si nos percatamos de que se pronuncian como sigue:
(18) ¿keteás dedo lasllábes enkása?
(19) ¡kesemema lakoda!
Compárese lo anterior con (20) y (21):
(20) ¿ teás dedo? ¿lasllábes? [¿Qué te has dejado? ¿Las llaves?]
(21) ¡ rríka es lakoda! [¡Qué rica está la comida!]
Análogamente, el contraste de significado de (16) y (17) se resuelve así en la pronunciación:
(22)  téngo  komér (‘carezco de comida’)
(23)  téngo kekomér (‘no debo comer’)
En fin, con lo expuesto hasta aquí no he hecho sino tocar de pasada los puntos principales del uso de qué y que. Quien tenga la paciencia de estudiarse la prolija exposición que contiene la Ortografía de la lengua española de 2010 se convencerá de ello. Y todavía nos queda hablar de quiéncómo,cuál(a)dóndecuándocuánto y cuán.


CÓMO - COMO:




Cómo se escribe con tilde diacrítica siempre que es palabra tónica. Esto sucede en todos sus usos interrogativos (1) y exclamativos (2):

(1) ¿Cómo es que lo grande engendra lo pequeño y lo pequeño lo grande? [Ángel Ganivet: Granada la bella]
(2) Ay… cómo duele esto… [Manuel Puig: El beso de la mujer araña]
Nótese cómo en las dos oraciones de arriba la fuerza del acento prosódico recae sobre la palabra en cuestión en una lectura en voz alta.
Dentro de los usos interrogativos y exclamativos se encuentran, por supuesto, los indirectos, que se escriben con su correspondiente tilde, en la que queda reflejada su pronunciación:
(3) Pero tampoco entiendo cómo funciona la televisión [Fernando Savater: El gran laberinto]
(4) No sabes cómo duele [Álvaro Mutis: Ilona llega con la lluvia]
Cómo admite la sustantivación anteponiéndole un determinante. Conserva entonces su acento prosódico y su tilde:
(5) Sólo faltaba encontrar el cómo, hallar la forma de cruzarse con el poeta y comenzar una relación de la que él no sospecharía jamás [Boris Salazar: La otra selva]
Se escribe sin tilde cuando es átono, cualquiera que sea su función. Veamos un par de ejemplos:
(6) Cada cual pinta su morada como quiere [Eduardo Galeano: Bocas del tiempo]
(7) Como él mismo es un adefesio, a todos los ve igual de gordos y deformes que él [Elena Poniatowska: La "Flor de Lis"]
En ocasiones, la alternancia entre la tilde y la ausencia de esta puede dar lugar a contrastes de significado:
(8) No hay como darse una ducha después de hacer deporte
(9) No hay cómo darse una ducha después de hacer deporte
Mientras que (8) se puede parafrasear como No hay nada mejor que darse una ducha después del deporte; (9), en cambio, significa algo así como Resulta imposible darse una ducha después de hacer deporte (digamos, por ejemplo, que porque no hay agua caliente en los vestuarios).
Otras veces alternan las formas con acento y sin acento sin que la diferencia de significado vaya más allá de matices mínimos:
(10) Depende de como lo hagas
(11) Depende de cómo lo hagas
En cualquier caso, el factor clave para decidir si se debe escribir como con o sin tilde es su tonicidad.

CUÁNDO - CUANDO:

Cuándo se escribe con tilde siempre que tiene valor interrogativo (1) o exclamativo (2):
(1) ¿Cuándo será la mejor hora para hablar al señor D. José de un… de un asuntillo? [Benito Pérez Galdós: Doña Perfecta]
(2) Ay cuándo / encontraré tu primavera dura, / y entre todos tus hijos / andaré por tus campos y tus calles / con mis zapatos viejos [Pablo Neruda: "Cuándo de Chile"]
En el ejemplo (2) hallamos, además, una muestra de que las oraciones interrogativas y exclamativas no siempre se presentan encerradas entre los correspondientes signos.
También aparece esta tilde diacrítica en construcciones interrogativas indirectas:
(3) Herrera no sabía nunca cuándo Gorov hablaba en serio o en broma [Max Aub: Campo abierto]
En teoría cuándo puede aparecer además en oraciones exclamativas indirectas, pero en la práctica es raro que esto suceda.
Se puede sustantivar anteponiéndole un determinante, como en el ejemplo (4), tomado de una canción del grupo gallego de rock Siniestro Total:
(4) No me importa el cuándo / no me importa el dónde / no me importa tanto / el cómo como el qué [Julián Hernández: "Nihilismo"]
En todos estos casos, cuándo es una palabra tónica. Su homónimo átono carece de valor interrogativo y exclamativo y se escribe sin tilde. Lo más habitual es que conserve el significado temporal como en (5), aunque en ocasiones puede ser incluso equivalente a la conjunción si (6):
(5) Cuando se levantó y la vio por vez primera su marido, retrocedió asombrado [Fernán Caballero: Callar en vida y perdonar en muerte]
(6) No será tan pequeña cuando tanto insistes [Jesús Fernández Santos: Cabrera]
También se escribe sin tilde en locuciones como las de (7) y (8), donde no necesariamente se pronuncia átono (pero en ningún caso es interrogativo o exclamativo):
(7) De cuando en cuando se volvía Perucho y miraba hacia atrás [Emilia Pardo Bazán: La madre naturaleza]
(8) Y aun cuando el trabajo fuese nuestro castigo, deberíamos tender a hacer de él, del castigo mismo, nuestro consuelo y nuestra redención [Miguel de Unamuno: Del sentimiento trágico de la vida]
Nótese que en (8) tenemos uno de los usos de aun sin tilde.

Podéis encontrar mucha más información y aclarar dudas de estas en: BLOG DE LENGUA ESPAÑOLA.

Esperando os haya servido de ayuda o al menos interesante, os saludamos hasta la próxima entrada.


EL STAFF




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